Instituto Shalem

Juciane Festa

Rosh Hashaná (ראש השנה), que significa literalmente “Cabeza del Año”, marca el inicio del año nuevo en el calendario judío. Mucho más que una celebración festiva, este momento señala el comienzo de un tiempo sagrado: un período de introspección, juicio y esperanza.
Durante dos días —el 1 y 2 de Tishrei— el pueblo judío se detiene para mirar hacia adentro, reflexionar sobre sus actos, y comenzar un nuevo ciclo con propósito y conciencia. Esta celebración es la única que se celebra tanto en la tierra de Israel como en la Diaspora por el mismo término de días: dos días.

¿Qué significa Rosh Hashaná?

Según la tradición judía, Rosh Hashaná conmemora el aniversario de la creación del ser humano —más precisamente, de Adán y Javá— y representa el momento en que Dios se convierte en soberano del mundo. En estos días se dice que Dios abre el “Libro de la Vida” y comienza a juzgar a cada persona, según sus acciones del año que termina.
Este día da inicio a los llamados Yamim Noraim (Días Temibles o Días Solemnes), que culminan con Yom Kipur, el Día del Perdón. Es un tiempo profundamente espiritual, donde cada uno tiene la oportunidad de hacer teshuvá (retorno), reparar vínculos y renovar su compromiso con la vida y con los demás.

✡️ ¿Cómo se celebra?

  1. El sonido del Shofar
    El momento más característico de Rosh Hashaná es el toque del shofar, un cuerno de carnero que emite un sonido crudo, antiguo y conmovedor. Este sonido actúa como una llamada de atención al alma: nos despierta, nos sacude, nos invita a cambiar. El cuerno de carnero que está asociado con esta celebración esta relacionado con el Sacrificio de Isaac (Gn 22), cuyo texto es leído en el segundo día de la celebración. Porque es por mérito de la acción de Abraham y su acto de fe que Dios está dispuesto a condonar los pecados de Israel.
  2. Oraciones especiales
    Durante estos días, las tefilot (oraciones) en la sinagoga se enriquecen con liturgia específica. Se reconoce la soberanía de Dios, se pide por un año bueno y se reflexiona sobre el sentido de la vida. Tres temas principales atraviesan las plegarias: MALJUIOT (reinado), Zijronot (memoria) y Shofarot (el sonido del shofar).
  3. Cena festiva con símbolos
    En la noche de Rosh Hashaná, las familias se reúnen para una cena especial que incluye alimentos simbólicos:
    • Manzana con miel: para pedir un año dulce.
    • Miel en otros alimentos, como la jalá (pan trenzado).
    • Granada: cuyas numerosas semillas representan nuestros méritos.
    • Cabeza de pescado: como símbolo del deseo de “ser cabeza y no cola”.
    • Otros alimentos simbólicos según las costumbres de cada comunidad.
  4. Tashlij
    En los días posteriores al comienzo del año, muchas comunidades realizan la ceremonia de Tashlij, arrojando migas de pan o piedras al agua, simbolizando el deseo de soltar los errores del pasado y comenzar con un corazón limpio.

Una oportunidad para renacer

Rosh Hashaná no es simplemente una fecha para celebrar, sino un espacio sagrado para detenerse y hacerse preguntas esenciales:

¿Estoy siendo fiel a mis valores?
¿A quién necesito pedir perdón?
¿Qué debo soltar para crecer?

Es un recordatorio de que cada año trae consigo la posibilidad de volver a empezar, de redibujar nuestro camino y de escribir una nueva página en nuestra historia personal y colectiva.
El shofar nos llama a despertar. La tradición nos invita a volver a lo esencial.
Rosh Hashaná nos da la oportunidad de renacer desde adentro.
El Instituto Shalem desea a toda la comunidad judía un año bueno, dulce y lleno de sentido.

Shaná Tová uMetuká
Instituto Shalem