Por Juciane Festa
El Ayuno de Ester (תַּעֲנִית אֶסְתֵּר, Ta’anit Ester) se observa tradicionalmente el día 13 de Adar, en vísperas de Purim. En 2026 corresponde al 2 de marzo. Se trata de un ayuno de institución rabínica que recuerda el ayuno convocado por la reina Ester antes de presentarse ante el rey Asuero, episodio central del Libro de Ester.
A diferencia de otros ayunos del calendario judío, asociados a la destrucción y al duelo nacional, Ta’anit Ester conmemora un momento previo a la salvación, cuando el destino del pueblo aún no estaba decidido. Representa así una práctica de preparación espiritual antes de la acción histórica.
Fundamento bíblico
El texto base se encuentra en Ester 4:16:
לֵךְ כְּנוֹס אֶת־כָּל־הַיְּהוּדִים… וְצוּמוּ עָלַי וְאַל־תֹּאכְלוּ וְאַל־תִּשְׁתּוּ שְׁלֹשֶׁת יָמִים לַיְלָה וָיוֹם
“Ve y reúne a todos los judíos… y ayunad por mí; no comáis ni bebáis durante tres días, noche y día.”
La tradición talmúdica vincula este ayuno con la súplica colectiva que precedió a la revocación del decreto de Hamán (Talmud Bavlí, Meguilá 13b–14a).
Institución rabínica del ayuno
Aunque el ayuno original duró tres días, la halajá estableció posteriormente un ayuno comunitario breve en su memoria. El Shulján Aruj (Oraj Jaim 686:2) fija su observancia en la víspera de Purim.
El Mishná Berurá señala que este ayuno no recuerda sufrimiento pasado, sino que simboliza que “antes de la salvación hubo clamor y teshuvá”.
Lecturas clásicas: Rashi y Ibn Ezra
Rashi comenta sobre Ester 4:16 que el ayuno fue un acto de movilización espiritual colectiva, no privado:
“וְצוּמוּ עָלַי – כְּלוֹמַר, שֶׁהַצָּרָה צְרִיכָה תְּפִלָּה וּתְשׁוּבָה”
“Ayunad por mí — es decir, que en tiempos de peligro se requiere oración y retorno interior.”
Ibn Ezra, por su parte, subraya que Ester comprendió que la acción política sin preparación espiritual carece de fundamento:
“כִּי לֹא בְּחָכְמָה לְבַד תִּהְיֶה הַהַצָּלָה, כִּי גַם בַּעֲנָוָה וּבַּתְּפִלָּה”
“La salvación no proviene solo de la estrategia, sino también de humildad y plegaria.”
El Maharal de Praga: ayuno y responsabilidad humana
El Maharal (Or Jadash sobre Ester) interpreta que el ayuno de Ester representa la unión entre hishtadlut (esfuerzo humano) y bitajón (confianza en la providencia). Ester no espera pasivamente la salvación; se prepara interiormente para actuar con lucidez.
“הַצּוֹם מַכְשִׁיר אֶת הָאָדָם לַמַּעֲשֶׂה הַנָּכוֹן”
“El ayuno dispone a la persona para la acción correcta.”
Una teología del silencio
Un elemento singular del Libro de Ester es la ausencia explícita del Nombre de Dios. Los comentaristas vieron en ello una enseñanza sobre la presencia divina oculta en la historia.
El ayuno, entonces, no busca provocar milagros espectaculares, sino afinar la percepción para reconocer lo sagrado en lo aparentemente ordinario.
Sentido contemporáneo
Ta’anit Ester sigue ofreciendo hoy un espacio para reflexionar sobre liderazgo, identidad y responsabilidad colectiva. Antes de la celebración de Purim —fiesta del giro inesperado— el ayuno recuerda que toda transformación histórica comienza con una transformación interior.
Reflexión final:
Un llamado al silencio interior, la valentía y la transformación
El Ayuno de Ester nos invita a hacer una pausa. No es solo la antesala de la festividad de Purim; es un día que nos recuerda que, antes de la celebración, existe un momento de recogimiento, introspección y valentía interior.
Este 2 de marzo, recordamos a Ester, una mujer que enfrentó el miedo, el silencio y la incertidumbre, y que desde la profundidad de su ser encontró la fuerza para actuar. Antes de presentarse ante el rey y arriesgar su vida por su pueblo, Ester pidió ayuno. No como castigo, sino como preparación espiritual, como afinación del alma para escuchar con claridad y responder con sabiduría.
El ayuno de Ester nos enseña que los grandes cambios no comienzan con ruido exterior, sino con un movimiento interior. Es un tiempo para disminuir lo superfluo y volver a lo esencial. Para preguntarnos:
¿Dónde necesito hoy más coraje?
¿Qué voz interior estoy llamada a escuchar?
¿A qué transformación me estoy abriendo?
En nuestra vida cotidiana, también atravesamos momentos en los que parece que todo está decidido desde afuera. Sin embargo, la historia de Ester nos recuerda que incluso en escenarios adversos, cada persona posee un espacio de elección, una chispa de acción consciente capaz de cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Que este Ayuno de Ester sea para cada uno de nosotros una oportunidad de reconectar, afinar la intención y abrir el corazón. Y que, como Ester, podamos descubrir que no estamos aquí por casualidad, sino “para un tiempo como este”.
Que sea un día de luz interior y renovación.
NOTA ACLARATORIA: Principales voces rabínicas citadas: tiempo, lugar y autoridad
Para comprender la riqueza interpretativa del Ayuno de Ester en la tradición judía, es importante ubicar a los sabios y obras citadas en esta nota. Cada uno pertenece a un momento histórico distinto y representa una etapa en el desarrollo del pensamiento rabínico.
Rashi (Rabí Shlomó Itzjaki, 1040–1105, Troyes, Francia)
Fue uno de los más grandes exegetas bíblicos y talmúdicos de la Edad Media. Sus comentarios, claros y concisos, se convirtieron en referencia obligada para el estudio de la Biblia hebrea y del Talmud. Cuando Rashi explica pasajes del libro de Ester o menciona el ayuno previo a Purim, lo hace desde una tradición ya firmemente establecida en las comunidades judías europeas.
Ibn Ezra (Rabí Abraham ibn Ezra, 1089–1167, nacido en Tudela, España; vivió en Italia, Francia e Inglaterra)
Poeta, gramático y exégeta racionalista, Ibn Ezra representa la escuela hispano-judía medieval. Sus comentarios buscan el sentido literal del texto bíblico (peshat) y ofrecen una lectura filológica y sobria. Sus observaciones sobre Ester y los ayunos asociados muestran cómo la tradición era entendida en el judaísmo sefardí del siglo XII.
Maharal de Praga (Rabí Yehudá Loew ben Bezalel, c. 1520–1609, Praga, Bohemia)
Filósofo y pensador místico-rabínico del Renacimiento judío. Sus obras exploran el sentido espiritual y metafísico de las festividades. En sus enseñanzas sobre Purim y el ayuno de Ester, el Maharal interpreta el ayuno como preparación interior para la inversión del destino narrada en la Meguilá.
Otros sabios medievales y modernos que comentan el tema pertenecen a la cadena continua de interpretación rabínica, donde cada época relee las prácticas heredadas a la luz de nuevas circunstancias históricas.
¿Qué es el Shulján Aruj?
El Shulján Aruj (“La mesa servida”) es el gran código de ley judía compilado por Rabí Yosef Caro (1488–1575, nacido en España, residente en Safed, Tierra de Israel) en el siglo XVI. Su objetivo fue sistematizar las normas prácticas del judaísmo: oración, festividades, ayunos, vida cotidiana y ritual.
Cuando el Shulján Aruj menciona el Ayuno de Ester, no lo presenta como una costumbre aislada, sino como una práctica ya consolidada en el calendario judío. Por ello, citar el Shulján Aruj significa referirse a la norma aceptada por las comunidades judías tradicionales desde hace casi quinientos años hasta hoy.
